¿Construimos un equipo?

Por en ,
124
¿Construimos un equipo?

Si algo no podemos poner en duda es que en estos  últimos años el panorama laboral ha dado un vuelco histórico.

Hemos pasado a desarrollar políticas empresariales donde el eje principal para el buen funcionamiento laboral es la persona.

Tras esta concepción, hemos desarrollado conceptos como el liderazgo, el empoderamiento, la necesidad de formación en competencias, y por qué no, también en habilidades tanto para las personas que dirigen como para aquellas que llevan a cabo dichas directrices.

Todo esto hace que las organizaciones que sobreviven en un panorama que cambia con tanta rapidez, donde existe un abanico amplío de servicios y a la vez de competitividad, se replanteen una y otra vez maneras más eficaces y eficientes de trabajar.

Si algo ha calado con fuerza es la idea de trabajo en equipo. Sigue siendo necesario contar con personas competitivas, pero esta competitividad va unida en muchas ocasiones a la especialización. La especialización excluye en ocasiones el que le persona pueda abarcar muchas áreas de trabajo, haciéndose necesario contar con equipos multidisciplinares donde cada profesional pueda aportar en su área de estudio.

Volvemos la vista entonces a la gestión de equipos. De manera ingenua, podemos llegar a pensar que un equipo nace, pero hemos de decir que esto no es así. El equipo se hace. Formar un equipo requiere de voluntad, de compromiso, de querer hacer, de buen hacer por parte de todos y cada uno de sus componentes.

Para ello, las empresas tienen a su disposición especialistas en este campo. Especialistas que se encargan de poner en marcha lo que en su versión anglosajona llamamos “Team Building” o construcción de equipos.

Gracias a esta práctica, podemos llegar a formar equipos de alto rendimiento, donde cada uno de los miembros del mismo aporte el máximo de su potencial. Todo ello fomentado a través del entrenamiento en definición de objetivos tanto comunes como individuales,  definición de roles,  resolución de problemas y  relaciones interpersonales dentro del equipo. Con esto abordamos de manera directa aspectos tan importantes como el liderazgo, la escucha activa, la asertividad, el espíritu de proactividad en equipo, entre otras.

Todo ello, llevado a cabo mediante el juego y la diversión. Porque sabemos por evidencia científica, que una experiencia donde prime la afectividad positiva hará que el aprendizaje cale más entre sus colaboradores.

Si te estás planteado llevar a cabo este tipo de acciones dentro de tus equipos, para aumentar la cohesión, efectividad y potencial dentro del mismo,  desde Martínez y Asociados, contamos con los mejores especialistas en esta área esperando poder ayudar a empresas como la tuya.

Porque si de algo tenemos el convencimiento es  que las fortalezas están en nuestras diferencias y no en nuestras similitudes.

54321
(0 votes. Average 0 of 5)
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *